El auditorio de Cueva de los Verdes transforma el Alma de las personas

Mar Arias. Cueva de los Verdes

Toda la delicadeza de la música clásica en un escenario tan especial como la Cueva de los Verdes, eso es lo que podrán disfrutar quienes acudan el próximo 19 de enero a la Cueva de los Verdes a conocer la propuesta del Dúo Boix-Masramon dentro del Festival de Música de Cueva de los Verdes.

El Dúo Boix Masramon, lo que es lo mismo la soprano Eugenia Boix y la pianista Laia Masramon, propone al espectador un cuidado recorrido musical avanzando desde el clasicismo a la música de salón y a la ópera, tratando de trasladar a su público a los más selectos salones parisinos. Es un viaje sólo de ida porque quién consigue rozar todo lo que estás jóvenes artistas logran transmitir, no vuelve a ser el mismo.

Exquisitez musical del Dúo Boix Masramon

Si se pudiera definir la propuesta de una manera sencilla sería la búsqueda de la exquisitez musical para trasladarla a un auditorio único. Esta es la segunda actuación del dúo, que ya colaboró mano a mano hace dos años en Segovia en un proyecto similar en el que se apostaba por acompañar a su auditorio por un recorrido musical muy amplio y variado. “En ese concierto nos conocimos, y nos dimos cuenta que teníamos mucho en común y una enorme conexión a nivel personal y musical que nos daba una enorme fluidez como dúo”, explica Laia Masramon.

En Lanzarote ofrecerán un programa muy original que aportará una visión muy amplia de lo que fue en su día la música de salón, y que englobará obras de piano en solitario, obras de cámara y arias de ópera. “Empezaremos el concierto con un grupo de seis lieder de Mozart, que son algunos de los más bellos del Clasicismo. De ahí, pasaremos al primer romanticismo de Schubert, con esa exquisitez del lenguaje maduro que caracterizaba al artista”, explica la pianista, señalando que esa primera parte brillará por la delicadeza de los temas elegidos. “El concierto avanzará hacia una segunda parte centrada en los salones parisinos, con obras muy bien elegidas de Debussy, Chopin hasta llegar a algunas de las obras de Liszt”, señala. “Hemos elegido la idea del salón parisino por el aura intelectual y cultural que los envolvía, eran encuentros con lo más selecto de la sociedad europea de la época”.

Contrastes y emociones

Proponen, por tanto, un viaje de exquisiteces, contrastes y emociones. “Los músicos de la época se quedaban prendados de la intelectualidad de aquellos salones y nosotros proponemos una inmersión en aquel ambiente”, señala Masramon. “Nuestra idea es ir enlazando obras excelsas con otras obras de la misma calidad. Finalmente pasaremos al bell canto, interpretando un par de arias de ópera para un colofón final que haga disfrutar al oyente. Nuestra intención es enlazar colores y armonías, similitudes y contrastes. Pretendemos hacer un juego de similitudes armónicas, anímicas y colorísticas”.

La Cueva de los Verdes, un escenario mágico

A la belleza de la propuesta hay que añadir el atractivo del propio escenario, la Cueva de los Verdes. “Yo no conozco Lanzarote, pero tengo muchas ganas de actuar allí, en la isla, porque me han hablado muchísimo de la Cueva de los Verdes, me han dicho que es un marco excepcionalmente bonito, con una muy buena acústica, y tengo muchas ganas de que llegue el 19 de enero”, señala. “Creo que los conciertos que cuentan, además, con un marco fuera de lo común, ayudan a que los músicos y los espectadores se impregnen de una emoción especial, al objetivo real de la música: transformar el alma de las personas”.

Para la pianista es imprescindible que la música forme parte de la educación de los más jóvenes desde niños porque es la única manera de lograr que, de adultos, la aprecien. “Deberíamos esforzarnos todos más, como sociedad para conocer, comprender y apreciar la música, porque, en el momento en que la conoces, se trata de una riqueza que te acompaña de por vida”, y añade. “Nunca antes hemos tenido la música tan accesible, lo importante es aprender a entenderla. Desde mi punto de vista, una sociedad que no sabe apreciar el arte es una sociedad vacía de espíritu. La música nos hace mejores, nos permite luchar por nuestros sueños, esforzarnos. Debemos esforzarnos todos para dar al arte el peso que merece”

Programa

I PARTE

W. A. Mozart. Seis lieder para soprano y piano
Abendempfindung
Oiseaux, si tous les ans
An Chloe
Ridente la calma
Das Traumbild
Al Luise die Briefe

F. Schubert. Cuatro lieder para soprano y piano
Der Einsame
Ganyamed
Gretchen am Spinrade
Du bist die Ruh

II PARTE

C. Debussy. D’un cahier d’esquisses, para piano, Re bemol M
La plus que lente, para piano, Sol bemol M
L’isle joyeuse, para piano

F. Chopin. Nocturno póstumo en do sostenido menor, para piano, “Lento con gran espressione”

F. Liszt. Oh quan je dors, para soprano y piano

V. Bellini. Eccomi in lieta vesta, para soprano y piano, de la ópera “I Capuleti e i Montecchi”

G. Donizzetti. Quel guardo il cavalière, para soprano y piano, de la ópera “Don Pasquale”