Con oficio e inspiración

Sociedad Filarmónica de Valencia. Palau de la Música. (Sala Iturbi)

Intérpretes: Trío Rodin (Carles Puig, violín; Esther García, cello y Jorge Mengotti, piano)
Obras: Enrique Granados, Joaquín Malats, Jaume Pahisa y Joaquím Serra.

Felizmente pudo celebrarse este primer concierto de abril, -después de las dos cancelaciones anteriores- a cargo del Trío Rodin, joven grupo de cámara que puso en pie un programa de compositores catalanes siempre interesantes de escuchar. No hace mucho grabaron un CD con la obra de cámara de Granados y ese fue el compositor que, acertadamente, abrió el programa con tres piezas: Romanza, para violín y piano; Danza Gallega, para cello y piano y finalmente, un arreglo para trio, del conocido Intermezzo, de su ópera Goyescas. Carles Puig (Tossa de Mar, 1981) posee un sonido pulcro y brillante y Jorge Mengotti (Madrid, 1984), a piano abierto, supo darle el apoyo necesario sin perturbar el discurso de la cuerda. Al cello, Esther García (Madrid, 1988) lució con elegancia toda la gravedad de su instrumento para cantar la melodía fundamental del Intermezzo, reconocida página que arrancó los primeros aplausos por parte de los socios de la SFV.

Joaquín Malats, compuso el Trío en si bemol mayor con el que cerraron la primera parte. Se trata de una obra poco conocida pero escrita con oficio e inspiración y que en sus tres movimientos exige una labor amalgamada que tanto Puig como García y Mengotti sacaron adelante con disciplinada técnica y exquisito fraseo musical.

El Adagio ed Andante, del barcelonés Jaume Pahissa fue el momento más sentido de la velada con el refinamiento impuesto por los tres jóvenes músicos. Pahissa está considerado el compositor catalán más importante de la primera mitad del siglo XX. Como última “novedad” del programa, el Trío en Mi mayor, del ampurdanés Joaquim Serra. Obra de juventud escrita a los 19 años, donde la sencillez de la partitura no fue óbice para apreciar las calidades del que sería el compositor más relevante de sardanas y coblas y que los Rodin tradujeron con total honestidad.

Los tres artistas fueron muy aplaudidos. Reclamados al escenario, volvieron a interpretar el Intermedio de Goyescas, con el que revalidaron el éxito de su debut valenciano.

Fuente: José Doménech Part. Levante